Con frecuencia se confunde la evaluación con algunas prácticas efectuadas en la clase para obtener unas notas.
¿Cuáles son esas prácticas?
Normalmente son previas, exámenes, pruebas o trabajos presentados por los estudiantes, principalmente en los finales de período. Con éstas se pretende medir los conocimientos obtenidos o determinar el cumplimiento de objetivos por parte del educando.
Evaluar no es calificare! comportamiento, los conocimientos, las destrezas adquiridos por el estudiante; por cuanto es muy difícil medirlos objetiva y justamente por las respuestas dadas en una prueba oral o escrita. El afán por conseguir una buena calificación ha logrado desarrollar habilidades, en muchos casos, para pasar estas pruebas por medio de sopletes, trampas o copia, dejando de lado la responsabilidad por el aprendizaje de las diversas áreas.
La evaluación no es un examen o prueba al que el estudiante se aproxima con miedo y temor al término de un capítulo, una guía, un período o un año. La práctica tradicional en la educación ha reducido la evaluación a un examen riguroso. no por su exigencia científica sino por lo complicado que es pasarlo. El miedo, con el cual llega el examinado a estas pruebas, bloquea su cerebro y capacidad de recordar, en vez de estimular su análisis y búsqueda de soluciones.
LO QUE SÍ ES EVALUAR
En la actualidad se empieza a recuperar el sentido real y genuino de la evaluación identificándola como una valoración, una apreciación, un análisis. ¿Qué se analiza o valora? Lo que acontece en y fuera del aula, en una asignatura, un trabajo, una prueba. De inmediato se descubre que la evaluación por sí misma supera lo cuantitativo requiriendo lo cualitativo.
Evaluar si es identificar y verificarlos conocimientos, los objetivos, las habilidades, no con el fin de dar una nota sino de observar y analizar como avanzan los procesos de aprendizaje y formación implementados. El fin de la evaluación como parte de lo educativo es propiciar la formación integral y no exclusivamente calificar, Lo importante no es qué nota se obtuvo o cuánto se sacó sino qué se logró y cuánto se aprendió.
La evaluación sí es una valoración de la acción educacional efectuada por el estudiante y el maestro, en la que se analizan los factores pertinentes al proceso de aprender como la responsabilidad, autonomía, integración grupal, aciertos, dificultades, lo que se sabe y lo que no, los trabajos, la investigación, etc. Esta valoración aparece como algo conectado y natural a dicho proceso, distante de la intimidación del examen o del temor a una nota.
En resumen evaluar es: